ഈ വാക്യത്തിന്റെ വ്യാഖ്യാനം
വഴി Alexander Payne (മെഷീൻ വിവർത്തനം ചെയ്തു Español)
Verso 28. Y dudaba a qué estado era conducida el alma. La inclinación al mal desalentaba todas las facultades de la mente y alejaba sus afectos del cielo, sugiriendo que las falsedades que favorecen el mal hereditario son más poderosas e influyentes que las verdades de la Iglesia, y que las doctrinas o principios de acción a su favor son fuertes, e impedirán al alma entrar en las cosas celestiales; y, además, en ellas el alma tenía alguna percepción del gigantesco poder de las persuasiones que yacen en los resortes ocultos de la acción, y que siempre favorecen algún fin egoísta.


